Enraizar los recuerdos

Sabina albar

Entre viejas sabinas que guardan recuerdos de sus largos años de vida. Aquellos que conservo por que alguien que vivió junto a ellas me los transmitió. Y tantos otros que se han perdido en la memoria colectiva, que se guarecen entre sus raíces y tronco.

Paseo el primer fin de semana de octubre. Aquel en el que desde hace más de 100 años, en la población vecina de Cedrillas se celebra la feria ganadera.

Un día como hoy los masoveros de las Baronías subían con los mulos, toros y ganado a vender. Regresaban con alguna compra. Era un día alegre en el que dejaban la monotonía del trabajo diario en estos ásperos campos.

Azarollo

Dejo el camino y desciendo al pie del azarollo. Recojo algunos de sus frutos y los guardo en el bolsillo.

Los dejaré envueltos entre la tierra de un tiesto. Si germinan, recogeré el arbolito y los trasplantaré para verlo crecer. Y al mirarlo recuperaré esos recuerdos que sólo guarda la tierra y quien enrraiza en ella.

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