X. RAFAEL

  El año 1924 no era buen momento para nacer, menos aún si lo hacías en un pueblo de Teruel y si tu familia dependía del jornal en el campo. Los jornaleros trabajaban para un amo, el terrateniente, pero su trabajo, como lo es hoy, estaba supeditado a la evolución de la cosecha. Aquellos años [...]

IX. OLVIDO

El silencio envuelve en una madeja sus pensamientos. Cuando pretende tirar del hilo, hacer ovillo, se rompe y no encuentra las palabras para tejer expresiones. Se desespera de no saber lo que pasa, de perder el sentido de la existencia. Retorna a la mudez para encontrar la paz en el vacío. Le mira y no [...]

VIII. LAVIANO

Trabajaba en la Masada de la Cuesta la Cera, camino del pueblo de San Blas, a escasos kilómetros de la ciudad de Teruel. Apenas llevaba un par de años en la ciudad, a la que había llegado desde Torrelacarcel unos años después de que su familia, camino de la ciudad y siguiendo la vía del [...]

VII. EL TIO SIMON

La sociedad rural utilizaba el término “Tío”, hasta no hace muchos años, para dirigirse a una persona, generalmente mayor, atendiendo a un reconocimiento del aprecio ganado por la edad y la experiencia. Una muestra de respeto que la comunidad otorgaba atendiendo a la trayectoria de su vida. El “Tío Simon” en la década de mil [...]

VI. MADEJAS DESHECHAS

Para San Juan cada año había que esquilar las ovejas. Liberarlas de esa costra de fibra enredada con trozos de aliaga, apelmazada de grasa, humedad y suciedad acumulada en el roce de tantas noches de invierno pernoctando en la paridera entre el vaho de su respiración, del calor desprendido del cuerpo y del ciemo acumulado [...]

V. PAÑOS NEGROS EN LA PLAZA REAL DE BARCELONA

    Los masoveros se unen cuando hay que defender a su comunidad de vecinos. También para imponer la tradición cuando se vulneran valores morales y de conducta, casos en que aíslan y expulsan a los infractores. La Casa Grande de Escriche incluso conservaba una carcel y el patíbulo donde el señor administraba justicia entre [...]

IV. LA MANTA DE CUADROS

El uno de abril de mil novecientos veinte, Justo regresaba de Barcelona. En el puerto de Valencia le esperaba su hermano y los primos de la Puebla de Valverde con los que en el P. Satrustegui, viejo barco de vapor, embarcaban rumbo a los Estados Unidos de America. Llegaba de despedirse de Concepción. La abuela [...]