
La bermejuela dorada
con unas franjas naranjas en sus costados,
vivía en la alberca de la Fuente de los cinco caños.
Al llegar el verano
los niños con vacaciones
acudían a la balsa con una caña, un sedal y un anzuelo
y clavando el cebo en él
se ponían a pescar.
La bermejuela era lista
se comía la lombriz
pero cuidaba de no morder el anzuelo.
El niño se enfadaba
y el pez burbujeando saltaba desde el agua
con una sonrisa burlona.
