GRACIAS A LA VIDA

Resulta difícil de entender, viviendo en este maravilloso planeta, como podemos echarlo todo a la mierda con enfrentamientos, guerras, corrupciones a las que nos llevan aquellos privilegiados que gobiernan grandes países y también pequeños pueblos, por un interés personal ciego, sin entender que al perder la paz, la convivencia, la equidad, la solidaridad…estamos dirigiendo nuestras vidas al desastre y con ellas probablemente a la destrucción del mundo en el que vivimos.

Decía Gabriela Mistral: «¿Qué hay de aquel país? La miseria es grande»

y siguiendo con más citas la De Gregorio Marañon: «La multitud ha sido en todas las épocas de la historia arrastrada por gestos más que por ideas. La muchedumbre no razona jamás»

Recurriendo a una cita de Azorín: «Reposa el cerebro español como este campo seco y este pueblo grisáceo. No saldrá España de su marasmo secular mientras no haya millares y millares de hombres ávidos de conocer y comprender»

Las tres están tomadas de la novela editada por Siruela Nuevos Tiempos: La península de las casas vacías, escrita por David Uclés. Recomendable leerla para adentrarnos en el desastre de la última guerra civil vivida en este país.

Podemos sentir en la calle, también en las tertulias públicas y alarmantemente en el Parlamento, falsedades que buscan borrar la verdad. Nos desvían por caminos que pudieran llevarnos a repetir el desastre.

Tenemos la responsabilidad de no dejarnos arrastrar, lo que solo podemos alcanzar con el esfuerzo de conocer y comprender.

Vale la pena sentir la vida, en la que cabemos todos si nos respetamos.

Deja un comentario