La guardiana de la costa

Celia se fue a pasear

a la Platja des Dolç de la Colonia San Jordi,

cuando una ráfaga de viento

uuuuuuf-uuuuf- uuuuuuuuffff

se llevó el sombrero que le regaló su tía Alicia.

Una gaviota de audouin

que vigilaba la costa

se percató del percance.

Y volando, volando

recuperó el sombrero con su pico rojo.

Y volando, volando

se lo devolvió a Celia,

que contenta le regaló un beso.

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