
La lechuza Caterina
ha salido del campanario
a olor de los limones.
Se ha posado en una rama
desde donde escucha el murmullo de los ratones.
Los ratones son muy listos
y también la oyeron a ella.
Los ratones se escondieron.
Caterina se conforma
con el olor del limón.
Esta noche Caterina,
no cazó ningún ratón.
