
Los primeros días de abril, coincidiendo con la celebración de la Semana Santa, han sido de intenso calor, con unas temperaturas superiores a las normales. De viaje en Valladolid, celebrando el bautizo de Celia, no he podido realizar censos hasta el día 7 de abril, martes de pascua y día del sermón de las tortillas en Teruel.
El tiempo ha comenzado a cambiar. Una borrasca entra por el oeste y ademas de hacer descender la temperatura, vuelve a soplar el viento, avanzan en el cielo frente de nubes, pero sobre todo arrastra desde el Sahara una calima que deja el cielo encapotado.
En el transecto de Portichuelo del monte de Castelfrío, apenas volaban los imagos, 17 ejemplares en total, aunque hemos identificado siete especies entre las que destacaba Gonepterix rhamni en número de visualizaciónes: Colias crocea, Anthocharis cardamines, Anthocharis euphenoides, Pararge aegeria, Issoria lathonia y Pseudophilotes panoptes. En los árboles y arbustos comienzan a brotar las hojas y en el pastizal destacaba la floración de Potentilla neumanniana y sobre todo de Saxifraga tridactiylites.
En el recorrido que censamos en el entorno de la Casa Grande de Escriche, la observación de mariposas ha sido más pobre, un solo ejemplar de Pseudopilotes panoptes. Quizás el viento era más fuertes y la hora del censo ya avanzada. Bien es verdad que la vegetación aquí va con más retraso que en Portichuelo.
Pero, para nuestra sorpresa, reptando por el suelo nos hemos encontrado una docena de orugas de Melitaea cinxia. Una especie que hasta la fecha no habíamos visto en su fase oruga, aunque sí la hemos censado en su estado de imago. Fácil de distinguir del resto de especies de este genero, por la presencia de puntos negros en la banda submarginal de las alas posteriores.
Esta mariposa según nos indica Sergio Montagud y José Antonio Alfaro en su guía de mariposas diurnas de la Comunitat Valenciana, publicada por la Conselleria de Medi Ambient de la Generalitat Valenciana en el año 2010, se distribuye desde el norte de África (cordillera del Atlas, en Marruecos y oeste de Argelia), por toda Europa, hasta la región del lago Baikal y noroeste de China. En la península ibérica en todo el tercio norte con algunas poblaciones aisladas en el sur. Generalmente vive en zonas de montaña, desde los 500 a los 1400 m de altitud, en terrenos secos donde se concentran en las zonas más húmedas, principalmente en barrancos de orientación norte en donde se desarrolla un manto herbáceo copioso y diverso donde están presentes sus plantas nutricias de los géneros Plantago y Veronica, en menor medidas Centaurea y Scorzonera.
Solamente desarrolla una generación al año. Aparecen los imagos desde abril a junio, según la altitud. Las hembras depositan los huevos en grupos de hasta 200 en el envés de las hojas de la planta nutricia. Tres semanas después aparecen las orugas. Son gregarias y construyen un refugio sedoso a ras del suelo donde se ocultan, abandonándolo solo para alimentarse. Al llegar el otoño, se alejan de la planta nutricia e hibernan en un refugio de seda que construyen entre la hierba. En febrero recuperan la actividad y continúan alimentándose durante el día, de nuevo con un comportamiento gregario que van perdiendo conforme avanza su desarrollo. Cuando llega el estadio final se dispersan y las larvas crisalidan solitarias colgadas del cremáster sobre la planta nutricia u otra vegetación de alrededor, eclosionando la mariposas tres semanas después.
Según nos indican Montagud y Alfaro, la especie ha sufrido un declive importante desde la década de los 60 del siglo pasado en Europa occidental. La agricultura intensiva y la urbanización de su zona de distribución son responsables de su declive. Afortunadamente, aquí encuentran lugares donde desarrollarse y en los que las plantas sobre las viven las larvas son de amplia extensión.
