MALLORCA: S.O.S.

Aprovechando una visita familiar a Palma de Mallorca, participe en una de las charlas que el GOB Mallorca organiza en su sede los jueves.

En esta ocasión estaba invitada asociación Terraferida para presentar su campaña de presión social para frenar la pérdida de suelo rústico en la isla, a la que han denominado Foravila fora grues.

Expusieron un estudio realizado mediante comparación de fotos aéreas entre el periodo 2015-2024. Sus conclusiones son alarmantes: 14.503 hectáreas de suelo rústico se han desnaturalizado durante ese periodo. Un proceso que se va acelerando como se comprueba al mirar el periodo 2021-2024 en el que se han artificializado 560 hectáreas de suelo agrario y forestal de la isla de Mallorca.

La mayor parte de este suelo, un 56%, se ha sacrificado por la construcción y la ampliaciones 848 chalets para uso residencial y turístico. El 27 % se ha debido a la instalación de plantas fotovoltaicas.

En conjunto la zona dañada afecta a 15,7 kilómetros cuadrados, una superficie superior a la de muchos de los términos municipales de la isla.

Esta situación repercute en el conjunto del territorio y constituye la amenaza ambiental más grave en la isla:

  • Desaparecen miles de explotaciones agrarias familiares, perdiendo la identidad cultural de la isla; la población deja de beneficiarse de los servicios ambientales que esos terrenos aportaban de forma gratuita; se asfaltan caminos históricos…
  • Todavía puede pararse la destrucción de suelo rústico de Mallorca. En base a ellos proponen:
  • Moratoria inmediata de construcciones residenciales y centrales fotovoltaicas en suelo rústico, promoviéndotelas normativa que proteja definitiva ese suelo.
  • Un nuevo Plan Territorial Insular (PTI), que recoja la protección efectiva, privilegiando los usos agrarios, naturales y educativos.
  • Plan de rehabilitación de los centros históricos de los pueblos de Mallorca, con criterios sociales que permitan crear nuevos puestos de trabajo si fuera necesario.
  • Refuerzo de la Inspección de Lugares Turísticos y de la agencia de defensa del Territorio por combatir las ilegalidades.

Es necesarios suprimir de las normas urbanísticas municipales la cláusula que permite construir en suelo rústico en aquellas parcelas de una superficie superior a los 14.000 metros cuadrados. Pensada para facilitar vivir cerca de las explotaciones agrarias a los payeses, esta siendo utilizada por quienes disponen de capital con el que pretenden la especulación para desarrollar un ritmo de urbanización, que actualmente supone construir 5 grandes chalets semanales.

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