LA PARAMERA EN PRIMAVERA

Pasear en solitario por las parameras siempre es sanador. Encontrarte en la inmensidad de su paisaje. Planicies de altura desarboladas en las que el final se divisa en un montículo elevado, la cima. Sin una abrigo en el que cobijarte si amenaza tormenta. Sentir la tierra a tus pies y encima el cielo azul, el mismo que durante las noches te muestra el universo.

La primavera trae un encanto especial. Es la estación que borra la monotonía de su color. La superficie blanca nevada en invierno, gris del otoño, amarilla en el tórrido verano, se ve salpicada de colores por la floración de la vegetación: globularias, erinaceas, anthyllis, tomillos, espliegos, aliagas, valerianas, fritillarias, hierba de las siete sangrías…. diferentes tonalidades de verde de cada una de las especies de gramíneas o del cereal sembrado en algunos campos, sobre todo conforme bajamos al valle. El aroma que desprende la ajedrea al pisarla, el que se impregnó en la manta de pastor del abuelo, cuando en las tardes la extendía sobre las plantas, bajo la sombra de la sabina, para dormir la siesta mientras sesteaba el rebaño de las ovejas.

También se rompe el silencio que invade estos terrenos, la mayor parte del año solamente se escucha el viento junto al graznido de la chova piquirroja o el grito desgarrador del águila real cuando planea en las lomas buscando las liebres. Al finalizar el invierno comienzan a oírse los cantos de celo de alaudidos, bisbítas, collalbas, tarabillas….. la llamada de la alondra ricotí, respondida por los machos de la contornada marcando su territorio.

Hasta el corzo, al que sorprendemos encamado al pie de un enebro, se inquieta al vernos. Inseguro, no encuentra en el paisaje un bosque donde esconderse y duda de que dirección tomar para esquivarnos. Al final trota, mostrando su escudo anal blanco de alarma, en dirección a las Hoyaltas, las cumbres de las parameras de la Sierra del Pobo.

La primavera también es traicionera. Tras varias semanas de intenso calor durante el mes de abril, mayo ha llegado con un fuerte descenso de temperaturas. Esta mañana apenas superamos los 10 grados centígrados. Pero, el cielo esta despejado y el sol ha animado a alguna mariposa a volar. La erebia de primavera encuentra aquí su hábitat y, en momentos de eclosión, pueden verse volando sobre las stypas varias decenas de ellas. La vanesa de los cardos, a la que también hemos sorprendido, seguramente esta de paso en su viaje anual migrando en dirección hacía el norte de Europa.

Mayo trae tormentas. A lo largo de la mañana los cumulonimbus comienzan a desarrollarse y explosionan en fuertes aguaceros durante la tarde, acompañados de atronadores truenos que estremecen la vida, de rayos que te erizan la piel. Agua que ayuda a crecer a la hierba. En unas semanas el viento moverá las espigas plumosas del cabello de bruja en la paramera, también las del cereal. El movimiento ondulante convertirá los campos en un inmenso mar verde.

Encontramos algún pequeño pino negral, junto a enebros. No sabemos si se trata de un superviviente de la deforestación. La que llegó junto al hombre neolítico y se aceleró a lo largo de los siglos conforme la lana impulso la economía de estas comarcas. O, si junto a enebros, sabinas y rhamnus se trata de un nuevo colono que regresa al lugar donde tiempos atrás lo desterraron, hoy sin apenas suelo, de ásperas rocas calizas que absorben cada gota del agua que cae. Es la resiliencia de la naturaleza conforme desaparecen las perturbaciones. En este caso las grandes cabañas de ovejas que durante años rasuraron cada palmo de esta tierra.

6 comentarios sobre “LA PARAMERA EN PRIMAVERA

  1. Excelente descripción . Voy a pasar unas semanas a finales de mayo por allí cerca y me gustaría visitar esas parameras. Me recomiendas algún itinerario?

    Eduardo Guillén

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    1. Gracias, Eduardo.
      Desde el pueblo del Pobo de la Sierra parten varias rutas señalizadas (PR Y GR) que te llevan hasta las cumbres de Las Hoyaltas. También siguiendo pistas rurales puedes atravesar la paramera en dirección al pueblo vecino de Ababuj. En este pueblo tienes otra ruta señalizada siguiendo el río seco y atravesando la hoz, e incluso puedes seguirlo aguas arriba hasta Los Becerriles en Monteagudo del Castillo.
      Mayo es una buena fecha para disfrutar del despertar de la naturaleza en estos paisajes.
      En las fechas de San Juan, en el mes de Junio, en el Pobo de la Sierra se celebra el festival de música folk POBORINA FOLK 2026, muy recomendable.

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      1. Gracias por la información. Soy aficionado a la botánica y tengo una deuda pendiente con las gramíneas de estos páramos. Me echarías una mano si te mando alguna foto para ayudarme a clasificar?

        Eduardo

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      2. Te envio mi correo electrónico: armarcobarea@gmail.com
        No soy experto. Como mucho puedo identificar genero, ahora más fácil utilizando la aplicación del teléfono móvil PlantNet, afinando en la especié comprobando en la bibliografía las especies que se citan en la zona.
        Te paso un texto de los botánicos Carlos Fabregat y Sylvia López, que resumen las especies de estas parameras de la Sierra del Pobo: La Sierra del Pobo representa en la provincia de Teruel un sistema orográfico relevante conectado a la unidad geomorfológica de las Serranías de Gúdar. Constituye el sector occidental de esta unidad, formado mayoritariamente por materiales jurásicos y triásicos, que limitan abruptamente por medio de fallas con la fosa de Alfambra-Teruel. La presencia de estos materiales lo diferencia del resto de la unidad, dominada por afloramientos del Cretácico, y hace que su flora sea muy rica y variada, con sustratos silíceos en el entorno de Castelfrío y mayoritariamente calizos en el resto de la sierra.
        Desde el punto de vista de la vegetación, dominan en la sierra los pastizales ralos de hoja dura propios de las altas parameras del Sistema Ibérico oriental. Con altitudes que alcanzan o superan los 1.700 m de altitud en las crestas, este tipo de vegetación representa el hábitat típico de la alta montaña mediterránea, en el que una gran diversidad de especies se ha adaptado con su porte cespitoso y almohadillado a las duras condiciones de estos ambientes, sometidos a frecuente innivación y procesos de crioturbación. Este tipo de vegetación ha supuesto desde épocas seculares un importante recurso como pasto para las abundantes cabañas ovinas de los municipios del entorno.
        Todos estos factores en conjunto han modelado un paisaje único y unos tipos de vegetación singulares que ha sido reconocido por la Unión Europea como hábitats de interés comunitario (HIC), incluido en el Anexo I de la Directiva 92/43/CEE. Estos hábitats son: “Prados alpinos y subalpinos calcáreos” (código Natura 2000: 6170), y “Brezales oromediterráneos endémicos con aliaga” (código Natura 2000: 4090).
        Estos pastos incluyen como especies más relevantes desde el punto de vista florístico a Erodium celtibericum y Thymus godayanus(=Th. Leptophyllus subsp. paui), especies catalogadas en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón (CEEA, Decreto 181/2005). Destaca también la presencia de otras especies de interés como Arenaria erinacea, Dianthus brachyanthus, Dianthus turolensis, Astragalus sempervirens subsp. muticus, Poa ligulata, Festuca hystrix, Anthyllis vulneraria subsp., gandogeri Potentilla cinerea, muchas ellas endémicas de área reducida, limitadas al Sistema Ibérico meridional o endémicas de la Península Ibérica, y algunas de alto valor biogeográfico por su distribución iberomagrebí.
        Puedes enviarme fotografías y te doy mi opinión al respecto. También si me es posible podría acompañarte en tu visita a la zona.

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      3. Buena información. Te escribo al correo para que me mandes el artículo de Carlos Fabregat, al que conocí hace más de 25 años en un curso de la universidad de verano de Teruel; recuerdo que estuvimos en un barranco de naturaleza silícea con una flora muy interesante.

        Alguna de las gramíneas las conozco de los páramos pliocenos de mi pueblo (Celadas) como la festuca, koeleria y dos stipas. No he identificado Poa ligulata.

        Por cierto, me gustó mucho el trabajo que publicaste en este medio sobre Erodium celtiberico el verano pasado.

        Voy la semana que viene a Teruel a ver a mi madre y aprovecharé para disfrutar de la primavera en esas tierras, y te aviso del día que puedo subir a la sierra del Pobo, y si me puedes acompañar, sería muy interesante.

        Mi correo es eguillen@telefonica.net .

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      4. El texto corresponde al que nos ayudaron a redactar para unas alegaciones que se presentaron a PARQUES EÓLICOS proyectados en Cabigordo y las Hoyaltas, en la Sierra del Pobo. No son de ningún artículo publicado por Carlos y Sylvia.
        Si puedo te acompaño cuando visites la Sierra del Pobo.

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