MELITAEA DIDYMA

En las sierras del sur del Sistema Ibérico con la llegada del verano vuelan imagos de diversas especies de lepidópteros. Es la etapa final de las mariposas que eclosionan de la crisálida para completar su ciclo vital. Periodo en el que se cortejan, copulan y deben depositar los huevos fecundados en las plantas nutricias donde se alimentaran las futuras orugas, perpetuando sus genes.

Algunas especies de mariposas del género Gonepteryx, Colias o Lasiommata hibernan en su estado de imago y es posible observarlas en días soleados del invierno. Pero es a partir de finales del mes de febrero cuando comienzan a volar aquellas que han hibernado en estado de huevo, oruga o crisálida. La diversidad de especies durante el inicio de la primavera es mucho menor que la que observamos desde el mes de junio cuando se acerca la llegada del verano.

Este año desde finales de mayo y sobre todo a lo largo del mes de junio, la temperatura ha sido superior a la normal para este periodo del año. Mucho calor y apenas precipitaciones, lo que ha generado que la vegetación se haya agostado rápidamente. Un fenómeno que venimos observando en la última década, al que podemos atribuir un descenso significativo tanto de número de ejemplares como el de especies.

Durante el último censo del transecto que realizo en la aldea despoblada de Escriche (Teruel), dentro del voluntariado BMS España, que coordina la Sociedad para el estudio y conservación de las mariposas en España (SOCEME) una de las especies que volaban era la Melitaea didyma.

Como en otras ocasiones recurro a la bibliografía para conocer sus características principales: Mariposas diurnas de la Comunitat Valenciana.

Sus autores, Sergio Montagud Alario y José Antonio García Alamá, nos describen: que esta especie se distingue del resto del genero Melitaea por el diseño de ambas superficies alares, principalmente el del reverso de las alas posteriores. Las líneas negras que enmarcan las franjas naranjas y las que las acompañan, están interrumpidas a intervalos cortos, que les dan un aspecto discontinúo característico. Diseño que también se observa en la especie Melitaea Trivia, con la que podría confundirse.

Ambas especies filogenéticamente están muy alejadas, lo que no evita que puedan confundirse. Ambos taxones tienen diferencias como que la M. trivia presenta en el reverso de las alas posteriores, las manchas negras cerca del margen en forma de triangulo, mientras que en M. didyma son más circulares. Esta diferencia tiene bastante variabilidad en una u otra especie, por lo que se recurre a otro detalle que es sintomático para identificarlas. Al observar el reverso de las alas posteriores, entre las venas 4 y 5 a la altura de la celda, aparece en M. trivia una pequeña vena que las une y que esta ausente en M. didyma. Una vena, casi vestigial, que se presenta sobre la franja naranja discal externa.

Para dificultar todavía más la identificación de esta especie, es difícil encontrar dos individuos iguales. Variabilidad en tamaño o envergadura alar, en las tonalidades o la intensidad del color de fondo naranja, en la mayor extension de las bandas y manchas negras, tanto del anverso, como del reverso alar. Además presentan dimorfismo sexual, la hembra es de mayor tamaño y con las alas más alargadas y redondeadas, generalmente con una tonalidad más clara en las alas anteriores que en las posteriores.

La especie se distribuye por el Norte de África, centro y sur de Europa, Turquía, Rusia, Oriente Medio y por el centro de Asia hasta China. Se localiza en toda la Península Ibérica, con preferencia en las áreas montañosas, como en donde nos encontramos: Sierras de Albarracín, Javalambre y Gudar.

El hábitat que ocupa podemos describirlo como de zonas abiertas, de monte bajo, barrancos, ramblas y zonas secas con arbustos y maleza. En las cotas más altas de la montaña prefiere pastizales y prados sin vegetación arbórea. Apareciendo también en márgenes de bosques, de cultivos abandonados, senderos y pistas forestales en un altitud que va desde los 300 a los 1500 m.s.n.m.

Según localidad y altitud se desarrollan una o dos generaciones anuales. La primera de mayo a mediados de junio y la segunda desde julio hasta principios de septiembre. La hembra deposita los huevos en pequeños grupos sobre la planta nutricia (especies de los géneros: Antirrhinum , Digitalis, Linaria, Misopates, Verbascum, Veronica, Plantago, Stachys y Valeriana). Las orugas, gregarias en sus primeros estadios, van perdiendo este comportamiento conforme crecen, siendo solitarias en su última etapa, antes de crisalidar colgándose del cremáster sobre tallos de gramíneas o debajo de piedras. Las mariposas avivan diez días después y las de segunda generaciones hibernan en estado inicial de oruga para reanudar su alimentación en la primavera siguiente.

Por norma general las mariposas del genero Melitaea son frecuentes y repartidas por el territorio. Se adaptan bien a los cambios que ha introducido el hombre en sus hábitats y, a menudo, aparecen cerca de cultivos y superficies agrícolas, en donde encuentran el peligro de los fitosanitarios utilizados en la agricultura intensiva. El uso de herbicidas tanto en los cultivos como en los márgenes y cunetas supone su principal amenaza, por el contacto directo con el producto químico y por las consecuencias que provoca su utilización: la desaparición en estos lugares de las plantas nutricias.

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